jueves, 23 de junio de 2016

Día #5: P.N. Kruger (III) Lower Sabie

A las 6 de la mañana de nuevo atravesando la puerta de entrada para abandonar Olifants y poner rumbo sur. Hoy toca hacer muchos kilómetros, por lo que iremos casi todo el tiempo por las carreteras principales, las asfaltadas, y que están resultando además ser las más interesantes y productivas. De hecho, en los paneles de avistamientos que hay en cada campamento, y donde la gente vamos marcando con imanes de colorines qué hemos visto y dónde, casi siempre es en este tipo de vías dónde aparecen los animales más deseados de ver.

Bueno, pues nada más salir, un grupo de hienas pasando al lado del coche, con bastante indiferencia. Ventanilla bajada... y no precisamente por el frío matutino...
Bueno, parece que el día empieza bien. Ya veremos cómo termina.
Seguimos camino, divisando impalas a tutiplén, y varias cebras.
Más adelante, un par de coches parados, síntoma de que hay algo interesante. Además, el olor nauseabundo según nos acercamos indica que ahí se esconde algo. Impresionante. Dos hienas desayunando un hipopótamo!
Imagen propia de un documental. Y es que en el Kruger, todas las escenas son propias de documentales de La 2. Facoceros (como Pumba en El Rey León), ñus, hornbills en peligro de extinción, 
...y hasta un pequeño búho escondido en el campamento donde hemos parado a desayunar. 
Que conste que siempre nos llevamos un termo de café caliente, fruta y unas galletas con nosotros para aguantar hasta la hora del desayuno. Hay que ser previsor.

Como os decíamos, hoy tocaba hacer muchos kilómetros, y el día no iba mal, pero queríamos más. Y vaya que si nos han dado más. Un buen número de coches agolpados en la carretera eran sinónimo de algo bueno... un leopardo! Nos ha costado un montón verlo, subido en un árbol algo lejano. Con los prismáticos lo podíamos ver pero la foto no ha sido lo nítida que nos hubiera gustado (se aprecia algo su cabeza). Ha cambiado de postura, ha bajado al suelo y se ha esfumado. Visto y no visto. Pero lo apuntamos como logro para el Big Five. 
Contentos por el hallazgo, nos hemos encontrado kilómetros más adelante con otra de las sorpresas del día, 2 rinocerontes ! , otro de los Big Five. No son nada fáciles de ver, aquí en el Kruger. De hecho, se recomienda no anunciar dónde se les ha visto para evitar su caza furtiva.
La cosa pinta bien. Ya tenemos 4 de los 5 del Big Five. Tan solo falta nos falta el león. Seguiremos intentándolo.

Otra de las escenas del día ha sido llegar a la charca de los elefantes, justo cuando llegaban para su aseo diario. Qué escena más divertida. Grandes y pequeños haciendo snorkel, bebiendo, echándose agua entre ellos...

Otro magnífico baobab en nuestra ruta.
Los hipopótamos nos siguen pareciendo unos bichitos la mar de tranquilos y relajados, no creéis?
Aquí, más waterbucks que no nos quitaban ojo... ni los cocodrilos...

...y un ejemplar de avestruz. Ya os hablaremos sobre las avestruces en unos días, cuando estemos por el gran Karoo. 
Él rondavel de Lower Sabie, nuestro camp para las próximas 2 noches es muy familiar, también se encuentra sobre otro río, el río Sabie, y está en una zona donde siempre se pueden ver todo tipo de felinos. Esperamos tener suerte. 

Tras hacer el check-in, ultimas horas de rastreo. Primer avistamiento, el african fish eagle:

Y unos metros más adelante, voilá, leones a la vista. Estaban al otro lado del río, pero se les podía ver muy bien.
Este macho se ha quedado de esta guisa tras intentar molestar a la chica:
¡Conseguido! Hemos visto a los Big Five! Vaya día de Safari tan productivo. No nos lo podíamos creer. Y para celebrarlo, BBQ man, es decir, el hombre barbacoa va a emular a los sudafricanos que nos rodean cada día y noche, y se va a poner con el braai. Resultado... un rotundo éxito, como no podía ser de otra manera.

Día #4: P.N. Kruger (II) Olifants

Para poder ver el mayor número de animales hay que dedicarle el mayor tiempo de Safari posible. Y es en las horas tempranas del día cuando más actividad suele haber. Por eso, nuestra estrategia 'ranger' es salir a las 6 de la mañana, justo cuando empieza a amanecer y abren las puertas de los campamentos (quien dijo que aquí se venía a disfrutar!). Hoy no hemos tenido excesiva suerte, aunque siempre hay avistamientos que merecen la pena. Aquí os dejamos como muestras, estas jirafas iluminadas por el sol del amanecer...
...y esta manada de búfalos cruzando una de las carreteras secundarias de gravilla y tierra.
Los caminos de esta zona central del Kruger están repletos de termiteros construidos alrededor de árboles. Los hay de tamaños enormes...
Tras 3 horas de Safari matutino, vuelta al campamento y a desayunar en la cafetería con unas vistas espectaculares del río Letaba, viendo como los hipopótamos se daban un bañito.
Tras reponer fuerzas, dejamos el Letaba Camp y volvemos al coche para continuar el viaje. 
Por el camino, varias paradas para seguir observando aves y fauna.
Foto de familia elefantina:
Aquí están nuestros amigos inseparables, los impalas, es decir, el alimento más abundante del Parque para casi todos los depredadores.
Aquí tenéis un baobab de grandes dimensiones:

Llegamos a nuestro siguiente camp, Olifants. Se trata de uno de los más concurridos y la verdad es que con estas vistas que teníamos desde nuestro rondavel, de todo el río Olifants, nos hacemos una idea del por qué:
Poder ver a los hipos, jirafas, elefantes, waterbucks, etc. bajar al río a beber, desde nuestra tribuna principal alta, ha sido toda una experiencia.
El interior de estas chozas es muy parecido. Nada de lujo, pero todo muy limpio y correcto.

Tras disfrutar de un merecido descanso, nos hemos apuntado al Sunset Drive, una salida con un jeep que durante 3 horas te ofrece la posibilidad de alargar la jornada, pudiendo estar ahí fuera cuando ya no sería posible hacerlo por tu cuenta, ya que las puertas de los campamentos cierran a las 17:30 en esta época del año. Aquí está Lennard, nuestro guía...
...y nuestro objetivo, ver felinos! Hemos empezado divisando varios animales, y parando para entender mejor las costumbres y hábitos de todos ellos.
La luna llena y el reflejo del sol al anochecer iluminaba el camino 😀...
...pero ni rastro de leones y leopardos.😔, tan solo este chacal que se ha acercado a saludar.
El resto del safari nocturno, elefantes, hipos, muchos conejos y mangoose pero sin suerte con los cats. Esperamos que mañana, la suerte nos acompañe.

martes, 21 de junio de 2016

Día #3: P.N. Kruger (I) Letaba

Hoy comienza el plato fuerte de esta aventura por Sudáfrica. 5 días de safari, en plena naturaleza, atravesando una extensión enorme, en la que habitan en libertad ejemplares de casi toda la fauna africana. Es el tercer parque de África en cuanto a tamaño. El objetivo es conseguir ver los llamados Big Five (león, leopardo, búfalo, rinoceronte y elefante), llamados así por qué antiguamente eran los más difíciles de cazar a pie (menos mal que esa época ya es historia).

Y el plan es sencillo. Conducir muuuuuuuy despacio, mirando a ambos lados de las carreteras y caminos y en cuanto veamos algo gritar: paraaaaaa! Cámara de fotos y prismáticos en mano, así como un mapa del Parque que nos sirva de orientación y comida y bebida dentro del coche.

Hemos entrado por la zona central del Kruger, que no se caracteriza por ser la que más felinos aloja, pero si por tener grandes planicies de hierba propias de la sabana africana junto a grandes extensiones de bosque bajo.

No vamos a abrumaros con los detalles de cada animalito que hemos visto. Para ser el primer día, nos damos más que satisfechos. Fauna y flora se nos ha mostrado ante nuestros ojos en todo su esplendor. Arriba Susana con nuestro primer Impala. Abajo, manada de búfalos, nuestro primer Big Five.
Las aves son de un color intenso. Y para muestra, el banana bird, que es como llaman a este tipo de hornbill.
Más adelante, el segundo Big Five, el elefante.
Los antílopes abundan por todo el parque, de hecho son la comida preferida de los principales depredadores. Los hay de muchos tipos. Este es el Impala macho.
Los monos no son muy apreciados en el parque y menos en los campamentos por los destrozos que ocasionan buscando comida o llevándose cualquier cosa que te puedas dejar sin vigilar.
Ver a los hipos es un relax, a que si? De la charca a la hamaca y vuelta a la charca y así toooodo el día. Que vida tan dura!
Siempre al lado de los hipos y en las orillas de los ríos están estos antílopes llamados waterbucks.
Y por fin una jirafa. Bueno, más de una. Son una pasada. Y poder disfrutar de ellas a tan solo unos metros, con el único sonido que hacen al arrancar las hojas con la boca.

La verdad es que no se trata de recorrer grandes extensiones con el coche, sino de ir despacio, atento a cada detalle. Y es que en cuanto menos te lo esperas, zas! te encuentras de frente con una manada de búfalos, o de elefantes o unas simpáticas jirafas cenando... Las zonas próximas al río Letaba estaban llenas de vida y nos han servido de guía durante casi toda la jornada.

Durante estos días nos alojamos en los campamentos existentes dentro del parque, en lo que llaman rondavels o chozas típicas africanas, con tejado de paja, y que están muy bien y tienen de todo, bueno de casi todo (ni tv, ni wifi...), pero con el ruido de los animales de fondo, un cielo estrellado inigualable, el olor a carne de las barbacoas, y la sensación de estar en el medio de todo, ¿quién necesita algo más?